Solemos pensar que son los demás los que nos causan emociones negativas, como el enojo, el odio, la frustración, el dolor... Pero la realidad es que muchas veces nadie nos hace daño, somos nosotros mismos los que nos hacemos daño.
Cuando algo te molesta, es que hay algo interior que mejorar. Reflexiona cuando sientas un malestar que pienses que otro te lo ha producido. Indaga en tu opinión sobre lo que te han dicho, probablemente veas lo crítico que eres contigo mismo.
Acéptate tal cual eres, sé consciente tanto de lo bueno como de lo malo.
Muchas personas, creen que centrándose en sus virtudes y olvidándose de los defectos, mejorarán su autoestima. Eso en realidad es evitación de lo negativo. Lo que se evita y no se reflexiona y acepta, quedará por dentro escondido, pero cualquier día alguien nos puede atacar ahí, en el punto débil no aceptado.
Está bien que potenciemos nuestra parte buena y dejemos de lado la parte menos buena, pero dejar de lado no significa olvidarla y enterrarla. La parte negativa que todos tenemos debe ser aceptada o tendrás debilidad emocional.
Es mejor dejarla a un lado, pero aceptada, de manera que nos digan lo que nos digan, no hará daño porque tendremos una opinión tan bien formada de todo nuestro ser que prevalecerá sobre la de los demás.
La aceptación personal en todos sus ámbitos es de vital importancia para la paz interior. Casi todos los problemas emocionales y de autoestima son causados por falta de aceptación propia.
Todos tenemos nuestras virtudes y defectos.
Una creencia errónea es la de pensar que todo debe ser virtud. Todos tenemos virtudes y defectos, nadie se escapa. Somos humanos imperfectos, pero cada cual enseña la faceta que más le gusta.
Si aprendes a aceptar eso, no te castigarás por tus defectos. Acéptalos como partes que todos tenemos y disfruta de lo positivo de ti.
La próxima vez que alguien te produzca malestar, acuérdate que las emociones negativas nos las producimos nosotros mismos con nuestros pensamientos y reflexiona, cuando algo te molesta, es que hay algo que cambiar o aceptar.
ASÍ QUE CONFÍA EN TI, EN LA VIDA, EN LA SUERTE, EN TUS CAPACIDADES. QUIÉRETE, Y SOBRETODO, ACÉPTATE CON TUS COSAS BUENAS Y MALAS.

